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Regreso a Tyler

🔒 Capitulo 5. Micky Tyler

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Micky estaba mirando el acantilado pensando en el próximo show que se avecinaba, el que debería dar en Dallas Texas. La idea de ir a Texas siempre le ponía los pelos de punta. La paradoja de ser texana y evitar el lugar como si fuera la misma peste. Su manager no lo terminaba de entender y ella no le había contado al detalle la historia de su vida.

Ella entendía que como texana nacida y criada, el público la reclamara. La querían allí, la amaban …y ella lo agradecía. Solo era el hecho de estar cerca de Tyler…eso le traía siempre malos recuerdos.

Más temprano había estado su amiga Valentina Ferrante con su bebé. Ella aparte de ser una gran amiga, era diseñadora, dueña de una marca internacional, una influencer de renombre y la flamante esposa de MCJay, un colega y amigo músico con el que habían hecho suficientes colaboraciones. Aparte vivían cerca, eso era un plus. Ella estuvo allí cuando los jóvenes comenzaron su noviazgo e incluso llevó a Valentina al aeropuerto cuando volvió de su Milán natal, dónde estuvo a punto de casarse, para recuperarlo …de hecho hasta llegó con su vestido de bodas. Micky sonrió recordando el momento con cariño y un poco de nostalgia también. A veces se sentía demasiado vieja aunque le faltaban un par de años largos para llegar a los 40. Y quiénes la conocían no le daban ni treinta. Era parte del negocio, cuidarse, pero aparte ella sabía que tenía buena genética. Podría haber sido pobre, pero su abuela prácticamente no tenía arrugas cuando murió y eso que pasaba gran tiempo bajo el sol de Texas.

Valentina había llevado a su bebé, que m era hermoso. Jugó un rato con él, aunque tenerlo cerca le traía recuerdos que prefería mantener enterrados en el olvido. De lo que podría haber sido y no fue. Si su hijo hubiese vivido quizá hubiera quedado estancada en ese pueblo. Fue el precio que debió pagar para alcanzar el éxito aunque jamás lo había elegido. Daría todos sus Grammys y sus premios por tener a su hijo. Lamentablemente, eso no era posible, pensó con un suspiro.

Atravesó el ventanal y escuchó el teléfono. Margarita, la mujer que la ayudaba con las cosas de su casa, había salido y ella dejó celular dentro cuando salió a aspirar el aroma salado del mar. Observar el vaivén de las olas siempre la tranquiliza a cuando se sentía inquieta.

Corrió va través de la sala y tomó el teléfono, era Wen. Reconoció el número inmediatamente.

— Hola mi amor. ¿Cómo estás ? ¿quería saber cómo estabas? — con los años el vínculo entre ellas se había vuelto más sólido. Ella ocupando en su vida un rol maternal, que Micky agradecía.

—Yo bien ¿ustedes cómo están?

Wen y Kevin se habían casado solo un año después de que ellas salieron del pueblo y desde entonces estaban juntos. En ese momento estaban de viaje por Europa pero era uno de placer, no de trabajo. Kevin, estaba casi retirado. Trabajaba ya más como productor que otra cosa. A él literalmente le debía su carrera y lo quería como un padre. La figura paternal de su vida que le faltó desde pequeña, ese rol, él lo cubría a la perfección. Y él la quería como si fuera otro de sus hijos.

— Estamos bien, la verdad que la estamos pasando súper.. tendrías que haber venido con nosotros — le reclamó cariñosa.

—Preferí que disfrutarán solos — dijo ella y era cierto. La pareja vivía rodeada de gente, cuando no eran los hijos de Kevin, eran los nietos, o los cantantes a los que producía. Ellos se merecían un tiempo a solas de calidad como pareja, creía ella.

Era increíble la forma en que se habían dado las cosas. Finalmente logró convencer a Wen ese día, y eso cambió radicalmente sus vidas

La salida fue abrupta. Simplemente pasaron por casa de Wen y tomaron todas sus cosas. Dejaron un sobre con dinero y una carta explicación para el dueño y se fueron para nunca más volver. Para nunca mirar atrás.

Ese lugar las había marcado a fuego ambas de manera diferente pues Mickey cómo se hacía llamar ahora había muchas cosas que no sabía acerca del pasado de Wen, que tenía sus muertos en el clóset. No en vano fue tan endeble su protesta cuando Mikayla le ofreció salir de ese lugar

Luego de cortar con Wen, recibió un mensaje de Marcus dónde le preguntaba que estaba haciendo y ella no le contestó… aún seguía enojada con él.

Habían estado saliendo poco más de un año cuando ella descubrió los mensajes de otras mujeres en el teléfono de él y eso catapultó la ruptura de la pareja. Ella pensó que eran felices los dos, pero como decía el tema de ‘Maluma’, “Felices los cuatro” solo que allí había como diez y a ella nadie le había avisado. Aunque el insistía con reconquistarla Marcus, claro. También tenía su nombre en los medios, era un productor de música muy conocido aunque de otra generación. Tenía unos 40 y tantos, a diferencia de Kevin que ya había pasado los 60.

Parte del motivo de la visita de Valentina no había sido solo social sino que ella iba a ser la encargada de confeccionar los próximas atuendos de la famosa ‘Micky Tyler’ para la gira. Cuando decidieron su nombre artístico, a Kevin le pareció atractivo y comercial. Ella dejó de ser Mikayla para convertirse en Micky. Y Tyler era por el pueblo…no tenía nada que ver con qué el hombre que de alguna forma le había roto el corazón llevará ese apellido ¿No?.

La llegada a la cima había sido mucho más rápido de lo que incluso Kevin había previsto .

El público la amó desde el momento en que la vio. Desde el día uno preguntaron que quién era esa chica con voz ronca y mirada de ojos tristes que cantaba esas canciones que llegaban hasta el corazón. Pues Micky comenzó a cantar las canciones que componía en sus momentos de tristeza. Toda su tristeza se reflejaba en esas letras que acaban en esas hojas de esos cuadernos que a lo largo de su vida relataron cada parte de su historia. Así que los convirtió en canciones y esas canciones se convirtieron en éxitos y esos éxitos en Grammys y en dinero y más dinero.

Y sin embargo incluso con los romances que vinieron luego había un vacío existencial que sentía en el centro del pecho y que nada de lo que tenía ni el dinero ni las cosas materiales ni el cariño de la gente ni su música ni siquiera Wen y Kevin, podían llenar.

Dos semanas más tarde, ya en Dallas tenía todo el vestuario preparado y listo para el concierto.

El show fue espectacular, uno de los mejores que dio ven su vida literalmente.

Ya dentro del camarón del estado, hablando de un próximo concierto en Houston con su mánager en lo único que pensaba era que quería volver a casa y salir corriendo lo más rápido de Texas posible.

Mientras se estaba cambiando le dijo a su mánager Laura.

— No sé qué parte de que no quiero dar más conciertos en Texas no estarías entendiendo…— por momentos, como en ese,se sentía fastidiada.

—No puedes negar que la gente aquí te ama más que en ningún otro lugar…saben que les perteneces…—

Aghhh pensó ella por dentro. Amaba a su público, pero odiaba esa clase de conceptos. La hacían sentirse una puta marioneta de la gente.

Micky la miro a través del espejo mientras se sacaba parte del maquillaje con cara larga.

— Hace mucho tiempo que yo no pertenezco a esta tierra, a nadie de hecho —.Le dijo con voz firme y mirada seria.

Laura no sabía todo acerca de su pasado, de hecho el pasado de ella era un misterio y quizá era parte de su encanto…la gente sabía que era sureña pero no sabía exactamente cuál era su historia y ella prefería que se mantuviera así, en el ostracismo. Claramente no estaba dentro de sus planes empezar a divulgar el cómo había llegado el estrellato.

Solo esperaba que su sacrificio, el haber decidido donar los órganos de su hijo, hubiera servido para algo… también donó el cuerpo a la ciencia pues ¿qué iba a hacer? Si ni siquiera tenía dinero para comer prácticamente, menos pagar un entierro digno y decente. A veces eso le dolía, el no tener un lugar para ir a llorar cuándo se tenía un familiar muerto, un hijo especialmente, era algo muy doloroso.

Mientras oía parlotear a Laura, ella seguía pensando ensimismada en sus recuerdos.

— Creo que sería bueno que pases a firmar algunos autógrafos…— era una sugerencia directa. O sea, Laura ya lo había acordado de forma previa.

Micky se levantó y la miró alzando una ceja — Me parece extraño de ti que nunca quieres que me acerqué a la gente…

— Esto es diferente. No es cualquier gente, es tu público selecto, es la gente del lugar del que venís. — mmm seguramente eran vips pensó Micky.

Maldito Texas.

— Yo no vengo de aquí… — ella era de Tyler un pueblo mínimo va una hora de allí, un lugar pequeño y un gran gran Infierno.

— Vamos, tú me entiendes…

— Bueno está bien lo haré.

— Es un grupo pequeño de gente, ya los hemos separado del resto son los VIP — le contestó Laura dando sentido a lo que ella imaginaba.

Micky se puso su jean favorito, sus botas texanas, una camiseta cómoda y siguió a su mánager hasta un pequeño lugar.

Laura la hizo pasar junto con los guardaespaldas una especie de backstage donde unas 20 personas la aguardaban. Iupiiii pensó con ironía ella.

Finalmente empezó a firmar camisetas fotos y posters incluso firmó manos sin siquiera mirar hasta que un joven en particular le puso una foto delante para que se la firme.

— Podrías dedicármela… Mi nombre es Taylor Tyler — le dijo el chico. Y ella quedó congelada con la lapicera en el aire.

La frase junto con la voz hicieron que Micky se estremeciera, la piel de su cuerpo se erizó por completo y levantó su mirada para ver con horror al joven.

Por un momento no pudo reaccionar y se quedó como tildada.

— Tyler es como tu apellido —.Le dijo el chico pensando de forma errónea en que ella no lo había entendido.

Al final, luego de un instante reaccionó.

— Supongo que es un apellido común— dijo ella como para atravesar ese momento.

Trató de fingir una sonrisa. Aunque por dentro se seguía estremeciendo.

— En realidad en parte mi apellido proviene del lugar al que pertenezco, de mi pueblo — respondió él encantado por la atención de su estrella favorita — lo fundaron mis tataratatarabuelos — le dijo el chico son, era la misma sonrisa pensó ella con horror — queda aquí en Texas, tal vez lo conoces.

— Sí creo que he ido alguna vez…pero solo de pasada — le contestó ella y podría jurar que estaba viendo esa conversación desarrollarse desde afuera de su cuerpo. Algo que nunca había sentido en su vida, ni a sus peores momentos.

El chico viendo que había logrado captar la atención de ella quiso robarle unos momentos más.

— Este es mi último año, igual ya pronto seguramente me mude por completo a Dallas para asistir a la universidad…de todas maneras está a una hora para estar cerca de mi padre que se llama como yo Taylor…

Micky quiso decir algo más pero directamente las palabras no pudieron salir de su boca, en ese momento un guardaespaldas la empujó con suavidad con para indicarle que ya debía retirarse y ella se movilizó.

— Gracias Micky — le dijo el muchacho mirándola con esos ojos tan familiares. Era casi espeluznante el parecido.

— Está bien no es nada — contestó ya como al pasar mientras se alejaba.

Sentía que el corazón se le iba a salir del pecho.

Micky había hecho muchas cosas en esos últimos años, algunas de ellas fueron un poco alocadas como en esas ocasiones en las que tomó drogas… y ninguna droga sin embargo había producido ese efecto en ella. Creía que se iba a infartar.

Entró a la camioneta donde la esperaba Laura intentando aspirar aire. Sentía que el pánico la estaba apresando en un sus garras y no podía respirar.

— Mickey ¿Estás bien, que te pasa ? —le dijo Laura preocupada al verla muy pálida.

— Me ahogo… No puedo respirar…

Su mánager no perdió el tiempo y le dijo al chofer —vamos rápido al hospital.

El chofer la llevo rápido al hospital más cercano. Allí le pasaron oxígeno y le hicieron unos estudios de rutina. Llegaron a la conclusión de que aparte del lógico agotamiento que tenía producto del show, lo que había tenido era un ataque de pánico o ansiedad.

— ¿Pasó algo que hizo que usted se pusiera nerviosa? — le preguntó al doctor.

Vi un puto fantasma quiso gritarle pero se contuvo. — si no sé, lo de siempre, la gente ansiosa por los autógrafos— le dijo ella por decirle algo para no contar la verdad. Aunque por dentro su mente iba a mil pensando en tantas cosas a la vez qué creía que otra vez le iba a faltar el aire.

El médico pareció darse cuenta y volvió a colocarle la máscara de oxígeno. También le recetó unos ansiolíticos para que tomara en caso de que le volviera a dar otro ataque similar así como le recomendó empezar una terapia.

Ella por dentro pensó otra más de tantas. Pues a lo largo de los años había hecho varias.

— A mí no me engañas— le dijo Laura — Te conozco, hay algo más …viste a alguien o algo pasó qué te hizo poner así tú, no eres de las que entran en pánico normalmente…

Micky la miro y no dijo nada. Mujer sagaz. Por eso era tan buena en lo que hacía m Estaba con ella hacía más de una década.

— Necesito que canceles todos mis compromisos Laura.

— Pero estaba planificando el concierto en Houston y luego tendremos el Super Bowl. — protestó su mánager.

— Cancela lo de Houston…al Súper voy ,creo que voy a llegar.

—Pero ¿por qué? ¿ qué es lo que pasó? dime la verdad — exigió —soy tu manager y no puedes mentirme así cómo así …mejor que yo me entere primero antes que los medios. Pues si se filtra alguna información yo debo saber con qué voy a lidiar, para poder hacer control de daños…

Micky la miró y cálculo sobre qué iba a decir a continuación, pero internamente sintió que no podía faltar a la verdad, sobre todo por sí como decía Laura hubiera que hacer control de daños.

— Hace muchos años, cuando nos fuimos con Wen de Tyler ,que era el pueblo en el que vivíamos que está a poco más de una hora de aquí, yo firmé los papeles para dar el cuerpo de mi hijo supuestamente con muerte cerebral a la ciencia así como donar sus órganos. Él era solo un bebé, y estaba muy grave. Lo iban a desconectar — ella trataba de no pensar en eso. Aspiró aire para darse valor — ese día yo me encontraba muy entristecida y estaba cantando una canción en el bar del pueblo. Y así fue como Kevin me encontró y lo demás como ya sabes es historia…

— No sabía eso… disculpa

— No está bien no hay problema pasó hace mucho tiempo, y no es algo de público conocimiento como bien sabes…

Fue hace tanto y sin embargo ella sentía que había sido hacia solo un momento…

— Está horrible tu historia pero no entiendo qué tiene que ver con esto

— Yo tenía un novio…yo era muy muy pobre y su familia era prácticamente dueña del pueblo. Su madre es una perra inmensamente cruel como Cruella de Vil y un poco peor también — dijo sonriendo triste con el recuerdo de esa maldita mujer —. Las cosas que hizo fueron realmente criminales… es difícil de explicar pero produjo que mi abuela muriera. Y también hizo que unos hombres me golpearan para que perdiera el bebé … fue así fue que quedó en coma al nacer prematuro…— sus ojos se llenaron de lágrimas.

— Eso es completamente horrible, hasta se podría denunciar

— Ha pasado mucho tiempo…

— Entonces ¿cuál es el verdadero problema?

— Un clon del joven que era mi novio me acaba de pedir un autógrafo. El chico es de Tyler su padre es Taylor Tyler, el joven que era mi novio y tiene la edad qué tendría mi hijo en este momento si hubiese sobrevivido — lanzó bla bomba — creo que este joven es mi hijo.

En cuanto lo vio lo supo. Se lo dijeron sus entrañas que clamaban a gritos que esa sangre era carne de su carne.

Este joven que habían desahuciado que le habían jurado que tenía muerte cerebral, estaba segura de que era el mismo al que le acababa de firmar un autógrafo unos momentos atrás.

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