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La propuesta del CEO

🔒 CAPITULO 10

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<BIANCA>

No sé… que es lo que realmente me sucedió, creo que excedí demasiado y no debí decir todo eso, seguramente ahora debe estar odiándome porque soy demasiado lo contrario a lo que él busca de una chica, aunque eso no me importa en realidad pero creo que le debo una disculpa “supongo que son las hormonas”

No lo he visto en todo el día, anoche mucho menos y creo que es porque ya crucé la línea de su paciencia y lo entiendo, ningún hombre quisiera tolerar a una mujer con hormonas por el embarazo que no ama.

Al escuchar que la puerta se abre pensé que era la dama de compañía de la madre de Eros, pero cuando escuché su voz levanté mi vista de inmediato, era él, acaba de llegar del trabajo, quería disculpar y decirle lo siento pero pensé que el también tuvo la culpa.

—¿Estas bien?.

—Si —respondo en murmuro —¿Y tú? Supongo que cansado.

El no responde y se acerca al borde de la cama en silencio, se sienta y me mira fijamente con seriedad.

—Lamento lo de anoche. Solo quería divertirme… pero creo que no soy bueno con las bromas.

“¿Este hombre orgulloso acaba de disculparse conmigo?”

Estaba sorprendida y no pude ocultarlo, sonreí de felicidad porque se sintió bien escuchar esas palabras.

—Yo también lo siento, creo que fui muy cruel y… así no soy yo. —sonrío tímidamente —Supongo que las hormonas no ayudaron mucho. —el repite hormonas confundido —Es lo que hace a las mujeres más sensibles y sentimentales, cambios de humor drásticamente durante el embarazo.

—No sabia que el embarazo tuviera tantas complicaciones.

—Y eso no es nada.

Ambos sonreímos al mismo tiempo, una conversación corta pero agradable en verdad, no esperaba que fuera a suceder esto pero me gusta.

—Quería invitarte a salir pero recordé que en tu estado no puedes estar mucho tiempo de pie así que… —la puerta se abre y la señora que prepara la comida entra con un gran banquete, estaba atónita enserio que si. —Espero que les guste la langosta.

Estaba tan impactada que no podía dejar de observarlo, jamás esperaba un detalle como este y menos de él, tal vez sea parte de su disculpa, en verdad no lo esperaba, el hecho de que se disculpara me sorprendió, esto me dejó sin palabras.

—Eros… enserio… esto es…

—Es una forma mas concreta de disculparme contigo. Yo me excedí con esa broma y ahora espero que la aceptes al cenar conmigo esta noche. ¿Qué dices?

—Woow —es lo único que podía decir —Eros… enserio porque… —levanta ambas cejas para que le de una respuesta.

Como podría decirle que no a una disculpa tan encantadoramente bien. Ambos nos sentamos viéndonos el uno al otro mientras disfrutamos de una maravillosa cena, era la primera vez que ambos cenamos juntos ya que nunca llegaba para cenar siempre llegaba tarde pero ahora, esta aquí frente a mí

Estaba tan llena y feliz que terminé acostándome nuevamente, observo el techo con una enorme sonrisa, escucho que se pone de pie y deja la bandeja lejos de la cama, y de pronto, lo siento a un costado de la cama, al ver al lado derecho, ahí estaba él, viendo hacia el techo también. Cerré mis ojos por un momento y sin darme cuenta me quedé dormida.

Me desperté bostezando al sentir un pequeño resplandor en mi cara, al parpadear un par de veces sentí una respiración en mi cabeza, al ver hacia arriba lo vi profundamente dormido, estaba petrificada porque el estaba aquí y yo sobre su pecho cómodamente como si fuéramos algo, “pero es lindo despertar así”

Se remueve incómodo así que fingí estar durmiendo todavía y me quejo cuando el intenta levantarse, mi corazón se acelera ya que pensé que me despertaría o me gritaría para que me quite de encima, más no fue así, se quedó inmóvil y sentí que empezó a tocar mi cabello con sutileza.

—Bianca… Bianca.

—Mmm… —murmuro sin ganas de levantarme. El me pide que me despierte haciendo que me ría por dentro —Unos minutos más.

Quería ver si esperaba o me quitaba de encima, quería saber que haría así que me aferré a él para ver como reaccionaba y aunque me quedé haciéndome la dormida un rato más, el no me despertó, no podía soportar más tiempo para reírme así que me levanté bostezando otra vez y me fui directamente al baño donde me reí con sutileza para que no me escuchara, lavé mi cara y luego salí con el cepillo en mi boca fingiendo no recordar nada y cuando lo vi fruncí el ceño confundida y le pregunte que hacía en mi habitación a tempranas horas de la mañana como si no supiera que se quedó durmiendo conmigo.

—Bueno, anoche te dormiste después de que cerraras los ojos y… me usaste como tu almohada toda la noche.

—¿Qué? —está vez si estaba sorprendida —¿Enserio toda la noche?

Se estira y hace moviéndose como si estuviera ejercitándose, y sale de mi habitación sin decir nada más, yo estaba con una enorme o en mi boca sin creerlo, “enserió lo no solté toda la noche. No,… eso es imposible”.

Quise ignorar lo que pasó anoche y el hecho de que ambos pasamos la noche juntos pero no pude hacerlo fue como si hubiera sido nuestra primera cita y en verdad fue genial, me encantó el detalle que tuvo al disculparse. Esa cena fue suficiente para calmarme, ya no estaba enojada, al contrario, me siento feliz

Al salir ya lista, al verlo salir de su habitación me miró y me preguntó si no dormí incomoda por lo que me reí ya que sabe muy bien que dormí mejor que nunca. El nota mi felicidad porque no me deja de observar detenidamente.

—Bueno, anoche tuve una cena inolvidable y dormimos increíble ya que… nos sentíamos protegidos. —acaricio mi vientre con una sonrisa. —Gracias, enserió.

—De acuerdo. —ladea una sonrisa. —Entonces, hay que irnos.

“¿Irnos… a donde?.

—¿A dónde vamos?.

—Olvidas que hay un matrimonio pendiente. Vamos.

—¿Qué, Qué?… espera, ¿hablas enserió?.

—Olvidas que es parte del contrato. Ahora vamos tenemos que preparar todo.

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