Categorías
Amor en juego

Capítulo 43: La clave.

Log in or Register to save this content for later.

–Lo siento Hugo, de verdad que no sé lo que ha pasado, te juro que no recuerdo como he perdido el anillo. –Se disculpó Julia llorando sentada en la cama mientras que Hugo estaba arrodillado delante de ella intentando consolarla.

–Bebé por favor no llores, no quiero verte llorar mi amor. Sé que no lo has perdido a propósito. –Suspiró Hugo acariciando las manos de Julia que levantó la cabeza para mirarlo haciendo un puchero.

–Es que…es que…seguramente…te habrá costado una …fortuna y yo lo …lo he perdido. –Balbuceaba Julia mientras lloraba y Hugo agarró su rostro para que lo mirará a los ojos.

–¡Y sería capaz de pagar esa misma fortuna para no volver a ver estos ojitos tristes! De verdad mi amor, son cosas que pasan. –La consoló Hugo dándole un beso suave en los labios y Julia asintió limpiándose las lágrimas.

–Es que no recuerdo nada de esa noche Hugo, y eso me parece muy extraño. –Murmuró ella mirando algún punto fijo en el suelo y Hugo sonrió con ternura mirándola.

– Hernán me ha contado que el champagne no te ha sentado muy bien mi vida. ¡Él te trajo a casa sana y salva! Mercedes también me ha asegurado de que estabas durmiendo plácidamente cuando ella regresó a la mansión. –Aseguró Hugo sentándose a su lado en la cama envolviéndola en sus brazos.

–Yo solo recuerdo haber tomado una copa de champagne en la gala Hugo, eso es lo más raro de todo. –Suspiró Julia abrazándolo mientras que Hugo acariciaba sus cabellos.

–Normalmente es así cómo terminan todos después de una borrachera bebé. La primera copa es lo único que alcanzamos a recordar. – Bromeó Hugo y Julia terminó riéndose con él. –¡Eso, así me gusta! Verte siempre con una linda sonrisa. ¿Qué te parece si nos damos un baño juntos, a ver si nos sale un conejito acuático? –Preguntó con una sonrisa traviesa levantándose con Julia en sus brazos para llevarla a la bañera.

Una semana después

Adela estaba sentada en el sillón de su salón en su departamento, mirando detenidamente como limpiaba su asistenta, fijándose en todo lo que hacía y criticando hasta la forma como la mujer respiraba, hasta que el timbre de la puerta sonó y la asistenta salió corriendo para abrirla. Tony entró al departamento echando la mujer a la cocina y se paró en la entrada del salón mirando a Adela que parecía pensar otras cosas.

–¿Dime que me has llamado para algo importante? Últimamente los entrenos son más pesados y cada vez ocupan más mi tiempo, así que habla rápido. – La apremió Tony suspirando con fastidio y Adela señalo con la mirada una carpeta que había sobre la mesa del comedor que él no tardó en abrir, encontrándose con varias fotos de la noche de la gala. –¡Esto ha quedado muchísimo mejor de lo que me había imaginado! –Exclamó mirando cada una de las fotos. –Con esto Hugo no tendrá cabeza para nada más, lo vamos a joder mucho antes de empezar La Champions…

–No enseñaremos estas fotos ahora, de momento las guardaré en buen recaudo. –Afirmó Adela dejando a Tony atónito. –Esperaremos el momento perfecto para atacar.

–¡¡¿Y cuándo será ese “momento perfecto” Adela?!! –Preguntó Tony exasperado pasando las manos por la cabeza.

–¡Cuando empiece la fase de grupos de La Champions League! –Respondió Adela con un tono calmado sabiendo que Tony no soportaría la idea.

–¡¡¡¿TE HAS VUELTO LOCA?!!!– Gritó Tony enojado. –¡¡Eso será dentro de dos meses!!

–¡¡ NO ME GRITES QUE SABES MUY BIEN QUE NO LO SOPORTO!!–Vociferó Adela enojada mirándolo y Tony se sentó en el sillón maldiciendo. –Sé que es mucho tiempo cielito, pero la venganza es un plato que se come…bueno…ya lo sabes, bien frío. –Afirmó mirándolo con soberbia. –Hugo estará una semana fuera para esa etapa.

–Sí, pero eso significa que Julia estará con él, ya que ella siempre lo acompaña a los partidos. –Respondió Tony poniéndose de pie y caminó hasta la ventana desde donde se podía ver el Aeropuerto de Barajas.

–Es exactamente por ella que he decidido retrasar nuestro siguiente paso. Esther Palacios me ha llamado para pedirme algo importante. Ya que tuve la idea de invitar a la indígena a su fiesta pues Esther me ha pedido que organice una entrevista para Julia en la Fundación. Ahora que la indígena es noticia en todo el mundo por ser la prometida de Hugo sería una buena oportunidad de dar a conocer el trabajo que hacen allí. –Explicó Adela poniendo los ojos en blanco. –Así que decidí aceptar su pedido, y por supuesto yo elegí la fecha para la entrevista. También le he pedido a Esther que no mencionará mi nombre con Julia y aceptó mi condición sin dudarlo, ya que conoce bien mi historia con Hugo. –Suspiró con disgusto.

–Entonces cuando Hugo tenga que marcharse, ella no podrá irse con él. Porque aparte de estar trabajando en la Fundación, también tendrá una entrevista importante. –Entendió Tony, pero igualmente no estaba satisfecho con la idea de tener que esperar. –Lo que no entiendo es porque no podemos atacarlos de una buena vez, ¿Por qué debemos esperar dos meses?

–Porque Julia debe estar sola. Hugo es de corazón blando, yo misma soy testigo de ello. Cuando salió la noticia de nuestro video, él no confiaba en mí, pero igualmente me dio una oportunidad para explicarme y sí lo hizo conmigo…

–Lo hará con ella. –Continuó Tony interrumpiéndola, intentando entender su plan.

–¡Así es y por eso necesito a Hugo bien lejos de aquí! Julia debe estar sola cuando pase todo, sin que nadie la ayude. –Afirmó Adela pensativa. –Eso sin contar que también te viene muy bien no estar cerca cuando explote la bomba.

 –¡Pero tenemos las fotos Adela, eso será más que suficiente para convencer a Hugo y el secreto de Julia! –Exclamó Tony apuntando a donde estaba la carpeta.

–Lo que tenemos son fotos sacadas de contexto Tony, por eso lo ideal no es solamente entregar las fotos, también es necesario manipular la situación a la hora de entregarlas. La persona que las reciba no puede tener la mente fría en ese momento. –Habló Adela llevándose la mano a la cien como si le doliera la cabeza. –Hugo no estará aquí y como Felipe tiene el inicio de las obras de su tan soñado hotel en Dubái no podrá acompañarlo, no puede ausentarse durante tantos días, en su lugar irá el padre de Hugo.

–¿Y qué pasa con la vieja que trabaja en su casa? ¿Van a atacar a la momia de su madre otra vez para mantenerla distraída? –Preguntó Tony intrigado recordando a la ama de llaves.

–De esa se ocupará Hernán, ya que ahora la vieja está en la casa de Hugo. Me imagino que encontrará la forma de mandarla al hospital. –Contestó Adela caminando hasta su minibar para servirse una copa.

–Hugo se enterará de todo por las noticias Adela, no tardará en regresar cuando vea lo que está pasando. –Murmuró Tony frunciendo el ceño porque él no tenía muy claro lo que Adela estaba planeando y tampoco terminaba de confiar en ella.

– Si nuestro plan sale bien, para cuando Hugo regrese la mosquita muerta ya no estará en su vida. Debo entregar esas fotos en las manos correctas, a una persona que conozco lo suficientemente bien para saber que no le dará a la indígena una oportunidad, alguien que sea incapaz de razonar cuando se enoja. –Afirmó Adela mirando las fotos donde se veía a Julia tapada apenas con una sábana en varias posturas con Tony.

–¿Me puedes decir quién es esa bestia que será la clave para que nuestro plan funcione? –Preguntó Tony intrigado.

–Lo único que te puedo decir querido, es que no existe nada más destructivo en la península Ibérica que la sangre de los Oliveira.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *